Daniels

14 agosto 2018

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Iglesia Virgen del Pilar

La historia de la parroquia Nuestra Señora del Pilar (Nuestra Señora del Pilar) comienza casi al mismo tiempo que la del distrito en el que se encuentra. Por esta razón, los residentes de San Isidro lo reconocen como un símbolo distintivo del distrito.

 

En 1926, el Padre Lucas Zaradona visita la Casa y la Capilla de la Hacienda de San Isidro, así como los campamentos de algodón que recién comenzaban a urbanizarse, y termina en un buen sector para construir y establecer un convento de su orden: Pasionista Misioneros de la selva.

Los dueños de las tierras, la familia Moreyra Paz Soldán, recibieron la propuesta con entusiasmo y facilitaron al padre el alojamiento provisional en su hacienda para los sacerdotes de la orden. Al mismo tiempo, donaron tierras en las que se podría construir una casa comunal, así como un templo donde los residentes de San Isidro podrían tener un lugar de culto.

 

El 29 de junio de 1926 comienza la vida y actividad de los Padres Pasionistas de San Isidro. El 1 de noviembre del mismo año, se inauguró el convento, también conocido como casa de retiros. La primera iglesia de Nuestra Señora del Pilar, su nombre oficial, estaba lista en 1937.

 

El 20 de abril de 1937, el padre Constancio Bollar asume el cargo de párroco. Dirigiría el destino de la parroquia por muchos años. Desde esa fecha, la vida del Padre y su celo apostólico se han unido a la vida y la historia de la parroquia y el distrito.

El 27 de septiembre de 1943, la curia arzobispal eleva la Iglesia de San Isidro a la categoría de Parroquia Autónoma, dedicada a Nuestra Señora del Pilar. En 1948, la construcción de una nueva iglesia de estilo neocolonial comienza sobre los cimientos de la primera. Desde su fundación, tanto la Congregación de los Padres Pasionistas como la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar han sido puntos de referencia en la vida espiritual de los residentes de San Isidro.

 

El altar mayor de la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar está decorado con un hermoso retablo colonial del siglo XVIII, donado por la familia De la Borda, traído desde la Iglesia San Francisco Javier, ubicada en la Hacienda San José de Nazca, en su propiedad. Es una obra artesanal extraordinaria, de estilo barroco, realizada en madera tallada y cubierta de pan de oro, de pie a 15 metros de altura por 9.50 metros de ancho.

 

Su amplia nave central le permite albergar una gran cantidad de feligreses y, tradicionalmente, es utilizada por residentes de San Isidro para celebrar bodas y bautizos.

 

El 12 de octubre es el día de celebración de la Virgen del Pilar.

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